miércoles, 22 de noviembre de 2006

Pilar Zúñiga presenta su libro "MUSICRESCIENDO: música para un mundo mejor"

Musicresciendo, la asociación que presido, viene trabajando hace muchos años para que la música forme parte importante en la formación integral del ser humano y en su sensibilización. 

Sin embargo, la “formación en valores” parecería ser una temática nueva, que urgentemente ha debido incluirse dentro de los contenidos programáticos de un país que, se diría, comienza recién a mirarse con objetividad al sentirse invadido por la extraña sensación de haber “tocado fondo”.

Nos imaginamos que esos dolores, esas brechas irremisibles, son algunos de los indicadores para que el estado deba tomar como responsabilidad primordial dentro de sus políticas, el proveer a los padres de la información mínima sobre el tema; para tener muy claro que todo aquello que no quedara sellado como una huella imborrable en el niño, entre el momento en que fue concebido y los cinco años de edad, tardará mucho tiempo en ser “impreso” por la sociedad en su conjunto.

Mi aliento en esa labor a los padres, primeros maestros. Irreemplazables.

Es indispensable para mí volcar una experiencia de vida que puede resultar interesante para quienes la lean: los maestros y maestras; los padres y las madres; y, sobretodo, los niños y las niñas que se integran desde que nacen a esta sociedad que nos interpela constantemente, poniendo en evidencia las diferencias enormes en oportunidad de información y …. sobretodo, de formación de los individuos.

Desde nuestra experiencia, y como conclusión de diversos encuentros sostenidos con maestros de diversos lugares del mundo, la música debe:

regresar a formar parte de las actividades propuestas como constructoras de aprendizajes dentro de la escuela

ligarse no sólo al desarrollo motor, sino al del pensamiento abstracto, que pronostica mejoras sustanciales en el razonamiento lógico y matemático y en la facilidad para el aprendizaje de idiomas no maternos

servir como recurso de socialización y autodisciplina, reconocimiento de liderazgos, aceptación del sí mismo en su diversidad de habilidades, de desarrollo creativo en todos los ámbitos de la vida

proporcionar de una buena vez esas dosis terapéuticas de apertura al mundo de los sonidos que tantas almas necesitan

y… muchas otras cosas más que sólo de la mano con el estudiante, vamos descubriendo.

Somos conscientes de las necesidades de nuestros pueblos,  partiendo por haber tenido unos padres bien formados, pasando por contar con una nutrición adecuada. … Esa barriguita que no llena fácilmente con un solo sueldo, menos el de un maestro; que obliga a nuestros niños y niñas a convivir con las ausencias cada vez más frecuentes, de ambos padres. 

Pero no hemos perdido la esperanza.
Deseamos con terquedad que vengan tiempos nuevos para nuestros hombres y mujeres.

Si en alguna medida podemos colaborar, este es el material que les ofrecemos. 
Material que no aspira sino a ser un incentivo para los maestros que cuentan con muchísimos textos para la lecto-escritura, la matemática, la ortografía, la caligrafía y demás; y sin embargo están ávidos por contar con un material adecuado para la enseñanza de la música. Este es mi aporte.

Traten cada tema con amor y sin descalificar al niño. Todos empezamos cayendo para aprender a levantarnos.
-               
      Comiencen por cualquier parte del libro, la que más seduzca a sus niños
-       inventen ejercicios semejantes
-       hagan su propio libro
-       elaboren su propio cancionero con las melodías que los niños les vayan cantando: las que escucharon de los familiares mayores, ojalá pudiésemos rescatarlas; las que ellos inventen.

Este es el inicio de lo que puede ser un hermoso paseo por la música. 
Y, como todo paseo, debemos disfrutarlo con intensidad. 
Dicen los científicos que cuando salimos de viaje, nuestros sentidos están más alertas, el doble que lo usual. Que estamos más prestos para llenarnos de todo lo nuevo. 
Ese es el camino que les proponemos hacer. Ese es el camino que hemos venido construyendo para ustedes, para que puedan recorrerlo con alegría y listos para resolver en el instante las dudas de sus chicos. Saben que pueden contactarse siempre con nosotros siempre que lo necesiten.

Pero para que este libro viera la luz he debido contar con mucha inspiración, mucha ayuda, mucho respeto por mis horas de trabajo. Y este es el momento de agradecer:

a cada uno de mis alumnos. Ustedes me hicieron comprender que una solista de piano también podía ser una buena maestra de piano, una buena maestra de música, una buena amiga; es decir, una persona capaz de entregarse.

a cada uno de mis maestros, personificados en Lucha Negri, Presidenta Honoraria de Musicresciendo; todos ellos, quienes desde los tres años y medio, dejaron en mí grabadas sus enseñanzas con tanto amor y ternura.

al Proyecto Regional de Musicología del PNUD-UNESCO en la persona de su directora, Florencia Pierret quien me eligió para trabajar con ella y dio la oportunidad de ponerme en contacto con tantos y tan valiosos maestros; y con los mejores alumnos: esos profesores de aula, tan musicales, preocupados por aprender y hacer las cosas cada vez mejor para sus chicos.

al amor de mi vida, Fernando, por conquistarme con esa su preciosa voz y por apoyarme cada vez que el cansancio o el desaliento pasaban por mi mente.

a mis tesoros: Carlos Enrique y Pablo, los mejores músicos del mundo, mis mejores maestros y mis más exigentes críticos.

al amor más reciente y puro que Dios me ha regalado: mis nietos Carlitos Emilio, Felipito y María Paz. Pensando en un mundo mejor para ellos, es que pongo a consideración de ustedes este trabajo que servirá para muchos niños y niñas con su misma energía, su mismo entusiasmo por descubrir y hacer música.

Muchas gracias.


Pilar Zúñiga, palabras de agradecimiento a propósito de la presentación de su libro  "MUSICRESCIENDO: Música para un mundo mejor".

miércoles, 18 de octubre de 2006

Respetemos la ecología musical - Pilar Zúñiga

Las ciudades deben oir la voz de los sabios hombres que habitan los campos del mundo

Esta carta pudo ser escrita también por alguno de nuestros hermanos asháninkas, aymaras, quechuas, kashinawas, o de cualquiera de nuestras comunidades, que conviven en este nuestro amplio territorio: nuestro amado Perú. 
Leámosla con cuidado.

“En las ciudades del hombre blanco no hay lugar tranquilo,
ni sitio donde escuchar cómo florecen los árboles en primavera
o cómo revolotean los pájaros.

Quizás es que yo soy un salvaje y no entiendo nada.
Pero el ruido insulta nuestros oídos.

¡Para qué sirve la vida si los hombres no pueden
escuchar los trinos del pájaro amigo,
ni el diálogo nocturno de las ranas junto al lago?.

Yo soy un piel roja, y no sé nada.

Pero a nosotros nos gusta el suave susurro del viento sobre el agua del lago,
y el olor del aire purificado por la llovizna del mediodía
y perfumado por el aroma de los pinos”.


Jefe Seattle, piel roja, en carta a Franklin Pierce, 
décimo cuarto presidente de los Estados Unidos de América

sábado, 2 de septiembre de 2006

Nuestro lema “Música para un mundo mejor" - Pilar Zúñiga

Qué hacemos instintivamente cuando vemos que los chicos están aburridos?
 Les cantamos…… les ponemos música…. los hacemos bailar… o los hacemos cantar…. les facilitamos algún objeto (llavero, sonaja, campanita, juguete) que pueda llamar su atención…. En cualquiera de los casos, en ese momento, es como si se hubiera operado “magia”.
Ellos sonríen, se mueven, recuperan energías. Pero… ¿somos totalmente conscientes de los efectos que la música opera en nuestros niños?....
 ¿Cuál es esa “magia”?.
 Aquí algunos conceptos básicos sobre la música y las posibilidades que ofrece en el desarrollo integral del ser humano.

La música es estimulante: Desde que el niño está en el vientre de la madre es capaz de captar todos los sonidos de su entorno, integrados a los movimientos, los afectos, los sentimientos. Antes de dar a luz, mamá está ya “alimentando” a su hijo con sonidos, color, movimiento. De ahí la responsabilidad de rodearlo de belleza, calor y afectividad a través incluso de la palabra.

La música es relajante: Es muy fácil, si cerramos los ojos, tratar de recordar el sonido más antiguo del que tenemos conciencia, diferenciando los que nos hacen “sentir bien”, los que nos “tranquilizan” y hasta los que nos producen temor. Cuánta responsabilidad tenemos entonces sobre los sonidos que permitimos que nuestros hijos escuchen. Así como guardamos el record de vacunas de los chicos, sería muy útil guardar una ficha o escribir en su diario, cuáles son los sonidos que nuestro bebe disfruta, y los que no, para acudir a ella en momentos de especial necesidad y, entregarla si fuera posible, como un insumo importante a quien se quede a cargo de ellos cuando nosotros no estamos (abuelitas, cunas, nidos). Así, ayudaremos a estas personas a tener precaución al elegir el momento de cantar y qué repertorio utilizar. Van a ser estos inolvidables instantes de verdadero relax, combinados con algunos momentos de silencio, los que marcarán en adelante el gusto del niño por lo bello. Realizado en compañía de los padres, mucho más significativo.


La música forma parte de nuestras vidas: Los sonidos que escuchamos en las salidas hechas al parque, a la playa, a la casa de un amigo que tenga herramientas novedosas, los de nuestra propia casa (la tetera hirviendo, la “dulce” lustradora, la manguera regando el jardín, el “amable” despertador, las alarmas de celulares); los diferentes pregoneros que aún tenemos al alcance: el heladero que nos despierta de la siesta, el afilador, “boteeeeeeeeellas”, “flores, señora, flores”, “todo Brasil, todo Brasil”, y los que ustedes podrán adicionar hasta el infinito. Prueben a reproducir junto con sus hijos, apelando a la memoria, los sonidos que recuerden. Eso estimulará el oído crítico, la capacidad de imitación (el peruano es un privilegiado en el mundo en esta faceta), su mejor inserción en el mundo que lo rodea y, sobretodo, mejorará su umbral de tolerancia a los sonidos desconocidos, con lo que estamos apuntando a una personalidad segura.
El Taller de Verano de Musicresciendo -
Niños de 3, 4 y 5 años

La música es integradora: Sí. Porque favorece la expansión de las cualidades humanas: la creatividad, la imaginación, la lógica superior, el sentido común, la intuición. Las canciones con contenidos adecuados para cada edad, son elementos irreemplazables para que nuestra fantasía eche a volar. Las canciones en grupo, las de preguntas y respuestas, los cánones, todas ellas están desarrollando nuestras destrezas para la vida: ser solidarios, esperar nuestro turno, saber que todo el grupo suena bien, sólo si yo pongo toda mi atención en la parte que me toca, en el momento exacto en el que me toca. Nos disciplina, entonces, a inhibirnos cuando es necesario. Cuántas veces por no saber decir NO en el momento adecuado, nos encontramos en dificultades. Formar personalidades seguras, que sepan discriminar lo que deben y no deben hacer; lo que quieren y lo que no quieren hacer; los mejores ciudadanos, los que sepan decidir sobre su futuro, ese debe ser nuestro objetivo.

La música es motivadora: Tengamos como regla iniciar nuestra jornada diaria escuchando melodías armoniosas. Los noticiarios, pueden dejarse para otro momento. Científicos hablan ya del “efecto Mozart” sobre el aumento de las interrelaciones neuronales. Encuentro que la razón del éxito de estos experimentos es que Mozart escribió música de estructuras fácilmente distinguibles, con armonías que al oído actual resulta sencillo discriminar, compuesta con la brillantez y el vigor de un joven genio. Escuchar casi todo tipo de música es bueno. Pero así como empezamos por gatear antes de correr, debemos ir dosificando el material sonoro que nuestros hijos escuchan. A la vez, podemos ir haciendo movimientos que la acompañen. Ya sabemos que disponemos de ese gran tesoro que es nuestro cuerpo para dar libertad a cada una de sus partes. Esta actividad traerá como resultado que nuestros niños mantengan luego un nivel de concentración mayor, trayendo como consecuencia que el aprendizaje de todo lo que se le presente en el día, sea mejor asimilado. 

María del Pilar Zúñiga, a los 4 años,
dando su primer recital  en el ICPNA de Lima, Perú 
Aprender a tocar un instrumento a temprana edad nos garantiza el desarrollo superior de un pensamiento lógico, un razonamiento matemático y una percepción espacio-temporal adecuada. Si cantamos, nos aseguramos un léxico mayor, una comunicación expresiva, una mejor articulación y otros beneficios que iremos apreciando poco a poco. Ahora es momento de comenzar. Estimulemos la inteligencia musical. Esa que acaban, por fin, los científicos de descubrir!!!
La música es amor: Todo aquello que nos es entregado en los primeros años de manera feliz, compromete nuestra afectividad. Nuestros niños y niñas merecen unos padres dedicados, con ilusión, llenos de todos esos sonidos hermosos que han escuchado a través de su vida, dotados de una sensibilidad a toda prueba; que puedan proclamar su alegría sin inhibiciones y que compartan sus situaciones difíciles sin abatimiento. Que tengan ideales muy altos; que no desperdicien los talentos con los que Dios los ha dotado. Es por eso que buscamos que todos sepamos que cantando, bailando, amando, entregando, podremos dotar a nuestros hijos, de un Mundo Mejor.



Pilar Zúñiga, introducción libro "Musicresciendo: Música para un mundo mejor".